SSD para portátil

La llegada de los discos duros de estado sólido han permitido a los equipos portátiles ganar en movilidad y reducir las dimensiones de la carcasa. Además, han traído una velocidad de acceso mucho más elevada que en los tradicionales HDD. Con ellos conseguirás un inicio muy rápido y se notará un incremento notable en la carga de programas y archivos. Si quieres uno de estos SSD para tu portátil, antes tendrías que tener en cuenta una serie de consideraciones…

Qué es un disco SSD

Un SSD (Solid-State Drive) es una unidad de almacenamiento que llegó para sustituir y mejorar algunas de las prestaciones de los HDD convencionales. Estas nuevas unidades no tienen partes mecánicas, por lo que se gana en fiabilidad. Además, no trabajan con cabezales de grabación y platos magnéticos, sino que almacenan la información en chips de memoria no volátil, como la flash.

Dentro de los SSD vas a encontrar dos vertientes que debes conocer:

SSD SATA3 de 2.5”

Estos eran los más habituales al principio, con unas dimensiones de dos pulgadas y media, aunque poco a poco han sido desplazados por los factores de forma más reducidos. Este tipo de disco duro de estado sólido es similar al M.2 en cuanto a la forma de almacenar la información, pero se basan en el bus SATA3, por lo que estará limitado por su ancho de banda. El SATA3 está limitado a 750 MB/s de velocidad real (o 6 Gb/s), por lo que, por muy elevados que sean los acceso, estarán estrangulados por dicho ancho de banda.

M.2 basados en PCIe

Estos se presentan en una tarjeta M.2, que tiene unas dimensiones muy reducidas, con un ancho que es siempre 22 mm y con 5 posibles longitudes estandarizadas (30, 42, 60, 80 y 110 mm). Pero la característica más relevante no está en su pequeñas dimensiones, sino en la velocidad a la que pueden llegar. Como se apoyan sobre un bus PCI Express, pueden ir más allá del límite SATA3. Por ejemplo, los PCIe 4.0 pueden llegar a velocidades de transferencia de 16 GB/s, o lo que es lo mismo, 15,8 Gb/s por cada carril, es decir, 1,969 MB/s. Como lo habitual es tener conexiones de x2 o x4 carriles, la velocidad máxima que consiguen sería del doble o cuádruple que eso, lo que es realmente impresionante. A eso se le agrega que la latencia y velocidad de accesos es también alucinante…

Aunque hay otros factores de forma y tipos, estos dos son los más habituales y los que vas a encontrar siempre en los Pcs domésticos.

¿Cómo saber si puedo instalar un SSD en mi portátil?

ssd portatil

Llegados a este punto, si quieres instalar un SSD en tu portátil lo primero es cerciorarte de que se puede instalar este tipo de medios de almacenamiento. Para estar seguro comprueba:

  • Si tu portátil cuenta con un HDD como disco duro primario, entonces tendrá una interfaz SATA3. En ese caso deberás sustituir el HDD por un SSD SATA3 para que sea compatible. Estos discos duros no tienen tantas ventajas como los M.2, a pesar de eso supondrán un gran salto en cuanto a velocidad.
  • Si tu portátil tiene un SSD primario ya instalado, entonces tendrás que determinar si se trata de un SATA3 o si es un M.2. En este caso podrás sustituir tu anterior SSD por otro similar, aunque puede ser de mayor capacidad.
  • Si tu portátil tiene un SSD M.2 como primario y un HDD SATA3 como unidad secundaria para datos, podrías sustituir el SSD primario por otro del mismo formato, o mejorar la velocidad del secundario sustituyendo el HDD SATA3 por un SSD SATA3.
  • Si tu portátil cuenta con varios slots M.2, entonces podrás instalar un segundo SSD secundario de ese formato para datos.
  • Si no sabes lo que tienes o no estás muy seguro, lee el siguiente apartado…

Cómo saber qué SSD para portátil tengo que comprar

ssd-nvme-m2-portatil

Para elegir el nuevo SSD que puedes instalar en tu caso, tendrías que tener en cuenta las siguientes especificaciones y saber cómo puedes comprobar cuáles son las que afectan a tu portátil:

  • Características que influyen en la compatibilidad:
    • Interfaz: si vas a sustituir un disco duro por otro, ya sea primario o secundario, siempre tendrá que coincidir con la misma interfaz que el anterior que tenías para que sea compatible. Es decir, si tenías un SATA3 deberás elegir un SATA3, en cambio, si es un M.2 deberá ser M.2. Existen conversores de M.2 a SATA3, pero no te lo recomiendo, ya que será un gasto adicional y seguirá estando limitado por SATA3.
    • Factor de forma: si tu disco duro anterior era un SATA3, entonces deberá tener unas dimensiones de 2.5”, por lo que tendrás que adquirir un SSD con esas dimensiones. En cambio, si era un SSD M.2, te tocará elegir una de estas tarjetas. En definitiva, siempre el mismo para que sea compatible.
  • Características que no influyen en la compatibilidad:
    • Capacidad: la capacidad no influye en la compatibilidad, podría haber limitaciones por el sistema operativo/sistema de archivos pero, generalmente, si tienes un sistema actual no debería haberlas. Es decir, si tienes un SSD o HDD de 120 GB podrías sustituirlo por otro de cualquier capacidad, sea menor o mayor.
    • Marca y modelo: la marca y modelo tampoco influyen. Esto quiere decir que si tu disco duro es un Seagate no tienes que elegir un Seagate para el nuevo, puede ser un Western Digital, Samsung, o lo que quieras. Siempre que respete el factor de forma e interfaz será compatible.

Cómo saber las características de mi disco duro actual

disco duro ssd

Ahora bien, una vez sabido lo que influye y lo que no en la compatibilidad, lo siguiente es saber cómo puedes saber esas características de tu disco duro actual para guiarte en la compra de la nueva unidad:

Cómo saber qué interfaz usa mi disco duro actual

En Windows: puedes abrir la aplicación Información del Sistema > Componentes > Almacenamiento > Discos. También puedes ir a Administrador de dispositivos > Unidades de disco, y allí ver si es un ATA/SATA, etc.

  • En GNU/Linux: puedes usar varios métodos, por ejemplo con los siguientes comandos ejecutados sin comillas “sudo hdparm -I /dev/sda” (en este caso hay que sustituir /dev/sda por el nombre de la unidad que quieras comprobar), o “lshw -class disk -class storage”, etc. Otra forma es usar apps gráficas como Discos de GNOME (gnome-disks).
  • En macOS: ve a la app Utilidad de Discos > Visualización > Mostrar todos los dispositivos > Selecciona el ítem en la barra lateral del que quieres obtener información > Clic wen el botón de información (i) de la barra de herramientas.
  • Otros métodos: otros métodos pasan por apps de terceros, como AIDA64, Hardinfo, CristalDiskInfo, etc., que dan información del hardware detallada. También puedes optar por buscar en el manual de tu modelo de portátil o en las especificaciones técnicas. Si no puedes con ninguno de los anteriores métodos, la otra alternativa es abrir tu portátil y mirarlo por tú mismo.

Cómo saber qué formato tiene mi disco duro actual:

  • En Windows: puedes abrir la aplicación Información del Sistema > Componentes > Almacenamiento > Discos. También puedes ir a Administrador de dispositivos > Unidades de disco, y allí ver si es un ATA será un 2.5”, o si es el PCIe/M.2
  • En GNU/Linux: puedes usar varios métodos, por ejemplo con los siguientes comandos ejecutados sin comillas “sudo hdparm -I /dev/sda” (en este caso hay que sustituir /dev/sda por el nombre de la unidad que quieras comprobar), o “lshw -class disk -class storage”, etc. Otra forma es usar apps gráficas como Discos de GNOME (gnome-disks).
  • En macOS: ve a la app Utilidad de Discos > Visualización > Mostrar todos los dispositivos > Selecciona el ítem en la barra lateral del que quieres obtener información > Clic wen el botón de información (i) de la barra de herramientas.
  • Otros métodos: otros métodos pasan por apps de terceros, como AIDA64, Hardinfo, CristalDiskInfo, etc., que dan información del hardware detallada. También puedes optar por buscar en el manual de tu modelo de portátil o en las especificaciones técnicas. Si no puedes con ninguno de los anteriores métodos, la otra alternativa es abrir tu portátil y comprobar si se trata de una pequeña tarjeta electrónica (M.2) o si es una unidad de 2.5”.
ssd kingston

Cómo saber la capacidad de mi disco duro actual

  • En Windows: lo más sencillo es ir a Configuración > Sistema > y allí comprobar la capacidad de la unidad C:, que será el disco duro primario. También podrás ver la capacidad si hay más de una unidad, como la D:, etc.
  • En GNU/Linux: puedes usar varios métodos, por ejemplo con los siguientes comandos ejecutados sin comillas “sudo hdparm -I /dev/sda” (en este caso hay que sustituir /dev/sda por el nombre de la unidad que quieras comprobar), o “lshw -class disk -class storage”, etc. Otra forma es usar apps gráficas como Discos de GNOME (gnome-disks).
  • En macOS: ve a la app Utilidad de Discos > Visualización > Mostrar todos los dispositivos > Selecciona el ítem en la barra lateral del que quieres obtener información > Clic wen el botón de información (i) de la barra de herramientas.
  • Otros métodos: otros métodos pasan por apps de terceros, como AIDA64, Hardinfo, CristalDiskInfo, etc., que dan información del hardware detallada. También puedes optar por buscar en el manual de tu modelo de portátil o en las especificaciones técnicas. Si no puedes con ninguno de los anteriores métodos, la otra alternativa es abrir tu portátil y mirar la etiqueta del disco duro donde se detalla la capacidad.

Cómo saber la marca y modelo de mi disco duro actual:

  • En Windows: puedes abrir la aplicación Información del Sistema > Componentes > Almacenamiento > Discos. También puedes ir a Administrador de dispositivos > Unidades de disco, y allí veras la marca y modelo de la/s unidad/es de disco que tengas.
  • En GNU/Linux: puedes usar varios métodos, por ejemplo con los siguientes comandos ejecutados sin comillas “sudo hdparm -I /dev/sda” (en este caso hay que sustituir /dev/sda por el nombre de la unidad que quieras comprobar), o “lshw -class disk -class storage”, etc. Otra forma es usar apps gráficas como Discos de GNOME (gnome-disks).
  • En macOS: ve a la app Utilidad de Discos > Visualización > Mostrar todos los dispositivos > Selecciona el ítem en la barra lateral del que quieres obtener información > Clic wen el botón de información (i) de la barra de herramientas.
  • Otros métodos: otros métodos pasan por apps de terceros, como AIDA64, Hardinfo, CristalDiskInfo, etc., que dan información del hardware detallada. También puedes optar por buscar en el manual de tu modelo de portátil o en las especificaciones técnicas. Si no puedes con ninguno de los anteriores métodos, la otra alternativa es abrir tu portátil y observar la etiqueta donde aparece la marca y modelo.

Ahora, con la información que has obtenido podrás determinar qué disco duro puedes comprar para que sea compatible…

Ventajas de un SSD frente a un HDD

Las ventajas de estas unidades SSD principalmente radica en la velocidad de los accesos (lectura y escritura), ya que son más elevados que las de un HDD. La ventaja radica en que para acceder a los datos se puede trabajar con señales eléctricas, similar a como se hace en la memoria RAM. En cambio, en un HDD se necesita desplazar el cabezal hasta las zonas de lectura donde se encuentra el dado y la lectura no es tan rápida.

Para hacerte una idea, un SSD NVMe PCIe podría hacer un acceso de lectura en tan solo 110.000 ns (0.11 ms) mientras una unidad HDD lo haría en unos 5-8 ms. Y si eso te parece poco, otras cifras de la comparativa HDD vs SSD te sorprenderán igualmente:

  • Un SSD puede llegar a las 6000 operaciones de E/S por segundo, frente a las 400 de los HDD. Esto quiere decir que el SSD es x15 veces más rápido.
  • La tasa de fallos del SSD, pese a que en un principio tuvieron una mala prensa, es de tan solo 0.5% o menos, mientras que los fallos del HDD están en 2-5%, eso significa hasta 10 veces menos fallos en el SSD.
  • Mientras los SSD consumen entre 2-5W, los HDD tienen un consumo de 6-16W. Esto significa que se ahorrará en energía con un SSD y generará menos calor.
  • Las copias de seguridad en un SSD pueden demorarse unas 6 horas, dependiendo de la capacidad. En un HDD podría llegar hasta 24 horas. Eso significa que un backup es hasta 5 veces más rápido en el SSD.

Otra de las grandes ventajas suele ser las dimensiones que ocupa un SSD frente a un HDD. Para albergar los diferentes platos, los espacios entre ellos, los cabezales, el motor, etc., los HDD tienen un volumen más elevado. En cambio, los SSD apenas son una PCB con unos chips.

¿Es fácil instalar un SSD al portátil?

Sí, es muy sencillo. Lo más tedioso será abrir el portátil para su instalación. Pero una vez has accedido al lugar donde se instala el disco duro, el procedimiento de instalación es extremadamente simple. Los pasos genéricos resumidos son:

  1. Lo primero es retirar la batería y desconectar el adaptador de la corriente para evitar incidentes.
  2. Abrir tu equipo portátil y acceder al lugar donde se aloja el disco duro. Generalmente es fácil localizarlos, pero si estás algo perdido puedes consultar algunas guías técnicas que hay de tu modelo concreto en la web del fabricante de tu portátil.
  3. Retira la anterior unidad (si no hay un conector libre):
    • Si es un HDD estará protegido con una armadura metálica y un tornillo. Tan solo tienes que retirar el tornillo para soltarla y desplazar el disco para que se desconecte del conector SATA y de alimentación.
    • En caso de ser un M.2, entonces deberás retirar el tornillo que lo mantiene en posición horizontal y ya podrás elevarlo ligeramente para retirarlo del slot o ranura.
  4. Lo siguiente es poner la nueva unidad de disco duro SSD:
    • En caso de ser SATA, tan solo tienes que introducir el nuevo SSD en la armadura, conectar al puerto SATA/alimentación, y volver a atornillar.
    • Si es un M.2, entonces pincha la tarjeta en el slot. Verás que tiene una mueca, por lo que solo se puede insertar de una manera. Una vez pinchada, ponlo en horizontal y aprieta el tornillo.
    • Para ranuras o bahías vacías, simplemente será instalar el nuevo SSD siguiendo los mismos pasos anteriores.
  5. Ahora sería cuestión de volver a cerrar el equipo, sin olvidar conectar componentes o cables que hayas tenido que retirar cuando has abierto tu portátil. Y una vez cerrado, ya podrás arrancar y comenzar con el formateo de la nueva unidad para darle un formato y comenzar a usarla si es el secundario, o instalar un sistema operativo en ella en el caso de que sea el primario…

¿Merece la pena poner un SSD a un portátil con HDD?

En definitiva, las nuevas unidades SSD ofrecen unas grandes ventajas frente al HDD y son muy fáciles de instalar. Ganarás en silencio, ya que no emiten ruido, en disipación de temperatura, en la factura de la luz y, muy especialmente, en velocidad de inicio y carga.

El SSD tan solo tiene algunas desventajas que deberías considerar si merecen o no la pena en tu caso:

  • Precio más elevado. Al ser unidades más avanzadas y nuevas su precio es superior a un HDD en igualdad de capacidad.
  • La capacidad es otro punto a tener en cuenta, ya que las unidades SSD van por detrás de los HDD. Mientras ya existen HDDs con capacidades de 16 TB o más, los SSDs aún van por capacidades de unos 8 TB y avanzando…
  • Algunas unidades se basan en celdas flash NAND suelen tener un ciclo de escrituras máximo, y llegados a ese punto podrían dejar de funcionar, aunque esto puede ser tras años de uso… Los HDD en ese sentido son algo más duraderos si no se estropean ninguna de sus partes mecánicas, ya que tienen mayor probabilidad de sufrir fallos. No obstante, algunas modernas celdas DRAM de los SSD no tienen esas limitaciones y su vida es muy prolongada, aunque su precio es también mayor.

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